Esta semana, Querétaro se convirtió en el epicentro del tenis infantil y juvenil en México, al organizar con entusiasmo uno de los torneos más emblemáticos en el calendario anual de la categoría, el Nacional de Pascua, donde las nuevas generaciones del deporte blanco en el país muestran su crecimiento y desarrollo.
Recibir y conducir a buen puerto un evento de tal magnitud e importancia, avalado por la Federación Mexicana de Tenis (FMT), implica un reto igual de grande, como lo indica el presidente de la Asociación Queretana de Tenistas, José Manuel Moreno Rodríguez.
«Uno de los retos es poder dar la mejor comodidad tanto a los jugadores como acompañantes; esto, debido a la gran participación de los jugadores. Es también un gran reto llevar a cabo tantos partidos en una semana de torneo.
«El Nacional de Querétaro inició en 2002 y se realizaba en verano. Después de 2016 se cambió a la Semana de Pascua, siendo este año la edición 22, ya que no se hizo en la pandemia», detalla Moreno.
Este año, al torneo se inscribieron 713 jugadores (repartidos en las categorías de 10, 12, 14, 16 y 18 años), pero en realidad son tres mil personas quienes se congregaron en la ciudad y en los cuatro clubes designados para albergar la competencia (La Loma, Campestre, Casablanca y Raqueta Britania), pues las jóvenes promesas del tenis mexicano acuden acompañados, por ejemplo, de familiares.
Tal nivel de participación, explica José Manuel Moreno, «se debe a que somos una de las sedes más cercanas a los estados con más población tenística y por eso es una de las competencias más concurridas, además de que es desde hace más de cinco años un torneo Cotecc y esto le da mayor importancia al evento en la categoría de 14 años».
En este 2026, las delegaciones más numerosas para el Nacional de Pascua provienen de entidades como estado de México, Puebla, Guanajuato y del propio anfitrión Querétaro.
Otro de los desafíos, indica el también vicepresidente de Infantiles y Juveniles de la FMT, es alcanzar niveles de excelencia en todo el ámbito de la organización.
«Es complicado, a veces, que todo salga al cien por ciento, pero buscamos esa excelencia para todos los visitantes, incluyendo también, claro, a los jugadores locales», destaca.
─ ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a las asociaciones estatales y a las familias sobre la importancia del torneo y de los demás Nacionales?
─ Tener torneos de este gran nivel en los estados representa un esfuerzo de toda la infraestructura tenística que se tenga en el estado. A veces es complicado tener el ciento por ciento de las facilidades en cada uno de los clubes, pero la función de cada asociación es hacer esa gestión para cuando se lleve a cabo este evento podamos contar al cien por ciento con el club, para llevar a un buen término y a un buen desarrollo torneos de este nivel donde tenemos a más de 600 jugadores participando.
─ ¿Qué aprendizajes deja cada edición para mejorar el sistema competitivo infantil y juvenil del tenis en nuestro país?
─ Uno de los grandes retos, tanto de asociaciones como de la Federación Mexicana de Tenis, es tratar de buscar un mayor aprendizaje tanto en jóvenes en cuanto a reglamentación de derechos y obligaciones, para que sea más fácil el entendimiento del desarrollo de este deporte en todos ellos. Muchas veces no contamos con ese conocimiento del reglamento mismo y eso genera en algunas ocasiones descontento, entonces creo que uno de los grandes retos que tiene la Federación en conjunto con las asociaciones es buscar ese aprendizaje para todas y todos quienes participan en torneos auspiciados o generados por la misma Federación Mexicana de Tenis y las asociaciones.
LOS DATOS
El Nacional de Pascua (así como todos los torneos Nacionales de la temporada) responde a una serie de objetivos estratégicos definidos por la FMT y el Circuito Nacional Infantil y Juvenil.
─ Desarrollo deportivo: proveer una plataforma de competencia de alto nivel para niños y jóvenes, permitiendo que midan su nivel ante los mejores exponentes de cada estado y región.
─ Detección y proyección de talento: identificar a los jugadores más destacados para integrarlos a programas de seguimiento, selecciones nacionales y proyección internacional.
─ Unificación y equidad: garantizar la participación de todos los estados y asociaciones afiliadas, bajo un reglamento unificado que asegura condiciones justas y equitativas para todos los participantes.
─ Representación internacional: otorgar puntos para rankings internacionales, facilitando el acceso de los mejores jugadores mexicanos a competencias internacionales.