Renata Zarazúa se despidió este viernes del China Open, el WTA 1000 disputado en Pekín, donde cayó en segunda ronda 1-6, 3-6 ante la singlista dos del mundo, la bielorrusa Aryna Sabalenka, quien salió en modo intratable y resolvió el partido en 62 minutos.
La propia WTA destacó en su sitio web el impresionante «performance» de la europea en su juego con Renata. Si de por sí es muy complicado encontrar el lado débil de Sabalenka, cuando alcanza niveles cercanos a la perfección es prácticamente imbatible, y así lo vivió Zarazúa.
Aryna, quien reapareció desde su derrota en la final del US Open, como parte de un año en el cual no se adjudicó ni un Grand Slam, sumó 36 winners, 88% de puntos ganados con su primer servicio y 71% con el segundo, así como 11 saques ace.
Pese a su segunda derrota de por vida ante Sabalenka, Renata se puede ir contenta con un nuevo triunfo en un WTA 1000, conseguido el martes pasado en primera ronda sobre la húngara Anna Bondar, 64 del orbe.
Zarazúa cumple ya dos años como top 100, lo cual la mantiene entre la élite del tenis femenino mundial y le sigue abriendo las puertas a los torneos más importantes del circuito.
De manera preliminar, la mexicana cerrará su gira por Asia en el WTA 125 de Suzhou, también en China, previsto para comenzar el lunes próximo.
Sin embargo, el calendario de toda jugadora siempre está sujeto a cambios. Luego, regresará a Estados Unidos para competir desde mediados de este mes.
EL TURNO PARA OLMOS
El China Open tendrá a otra mexicana en competencia, Giuliana Olmos, quien vuelve a formar dupla con la estonia Ingrid Neel.
Sus primeras rivales serán la australiana Erin Routliffe y la indonesia Aldila Sutjiadi.