Los deportes profesionales son ricos en historias de resurgimientos que algunas veces rayan en el heroísmo, pero que siempre son ejemplo de motivación y resiliencia. Una de estas historias la escribieron este año en el Abierto de Estados Unidos Christian Harrison y Neal Skupski, dos «aves Fénix» del tenis mundial.
Christian es un jugador que no quiso dejar el tenis pese a que el cuerpo parecía exigírselo: su historial de intervenciones quirúrgicas así lo evidencia. Pero él no se rindió y encontró en la modalidad de dobles el mejor remedio para seguir en la disciplina deportiva que ama.
El británico Skupski, a su vez, tenía en su brillante trayectoria como doblista una espina clavada, con recuerdos dolorosos: un par de ocasiones el título de dobles del US Open se le escapó, literalmente, de las manos.
Pero el deporte da revanchas y premios a la perseverancia. Hace unos días, Neal y Christian, nacido en Estados Unidos, levantaron el trofeo de campeones de dobles en Flushing Meadows sin perder ni un set.
Lo que prácticamente nadie sabe es que en el equipo técnico de Harrison hay un mexicano. Se trata de César «Tiburón» Ramírez, extenista profesional quien también formó parte del equipo Copa Davis de México.
Para quien ha hecho del tenis una pasión y un motor de vida, es muy difícil alejarse completamente de él. Ese es el caso de Ramírez.
Como jugador, llegó a ser el doblista 105 del mundo y ganó 18 títulos, dos de ellos categoría challenger. Como singlista, obtuvo ocho trofeos de campeón y su mejor ubicación en el ránking ATP fue la 391, a principios de la década pasada.
Hoy, a sus 36 años, vive una etapa más en el tenis profesional, como coach y como parte de un equipo que festejó un título de Grand Slam ganado en la cancha por un jugador que es una muestra de supervivencia deportiva y modelo a seguir, porque no se dio por vencido pese a que la mayoría de los pronósticos estaban en su contra.
En este proceso dentro del tenis, el «Tiburón» podrá atesorar esta experiencia en un Grand Slam, ahora desde afuera de las pistas, para un nuevo camino de crecimiento dentro del deporte blanco.